martes, 12 de febrero de 2013

Yo, Ricardo

Amaremos lo que no podemos ser y seremos algo que no nos satisfaga , bajo esta premisa Ricardo, un mecánico del Bajo Flores, decidió que se convertiría en un robot.
La tarea en la que decidió embarcarse no era nada sencilla, contenía muchos desafíos y estaba llena de palabras de desaliento de todos sus familiares y allegados que le decían que era un idiota energúmeno.
La primera parte de la transformación Humano-Robot consistía en lo que era la adaptación de sus nuevas fuentes de energia y abastecimiento, así que se sirvió una lata de aceite hidráulico y espero a que sea rico. Esto jamas sucedió. Ricardo terminó en la guardia de la division de toxicologia del Hospital Fernandez, donde luego de realizarle el salvataje correspondiente, los medicos que atendieron a Ricardo se burlaron de el, usando adjetivos calificativos como pelotudo, boludo y mamerto. Ricardo aun con tantas puteadas en su haber, no se desalentó, el seguía con la misma convicción con la que contaba al principio de este viaje hacia su felicidad personal. Sin embargo el destino le jugó una mala pasada. mientras se acomodaba en su "nueva piel", una armadura hecha de papel aluminio que habia puesto en el freezer por horas y se encontraba congelada ,ricardo cayó y con el borde de su nuevo antebrazo rompio un enchufe y se electrocutó. Este accidente hizo que la piel de ricardo se fundiera con la armadura, esto no lo desanimo el penso que esto lo acercaba mas a su sueño, sin embargo el accidente lo habia dejado incluso mas pelotudo.
Un dia Ricardo, invadido en toda su ira decidió terminar con su transformacion de una vez por todas. Para esto necesitaba partes que solo podia sacar de un solo lugar, el sistema de subterraneos de Buenos Aires.
Ricardo planeó el asalto, investigo donde se encontraban las piezas a robar y decidió llevarlo a cabo. Tomó como entrada para su asalto la boca de subte de la linea "B" encontrada en la interseccion de Uruguay y Corrientes, bajó la escalinata y saltó los molinetes, una conducta rara en Ricardo ya que siempre traía consigo su sube pero su nueva armadura no contaba con bolsillos, un claro error de ingenieria. Luego de caminar bastante por los andenes ocurrió algo inesperado, pasando totalmente desapercibido, el accidente de Ricardo le habia  dejado secuelas, lo hizo levemente magnetico, esto y sumado el ambiente en donde se encontraba  tuvieron consecuencias inesperadas. Los minutos pasaban y su magnetismo lo único que hizo fue aumentar y aumentar, la escena se volvio tensa, un ruido se oía a lo lejos y el suelo comenzó a vibrar y de repente, el subte hace su gloriosa entrada, Ricardo se fue acercando violentamente a el, completamente contra su voluntad hasta que terminó abrazándolo como una madre abraza a un hijo después de no haberlo visto un largo periodo de tiempo y arrastrandolo a traves de las estaciones.
 Esta fue la ultima vez que vieron a Ricardo, muchas historias rondaron alrededor de este hecho, pero todas eran muy descabelladas para ser verdad. Sea cual sea la verdad, todos sabemos que Ricardo murió feliz ya que de una manera u otra terminó siendo parte de la cruel maquinaria del sistema ferroviario.






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